¿Engorda el alcohol?

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Uno de los grandes interrogantes de bebedores ocasionales que tratan de cuidar con cierta moderación su dieta tiene una respuesta contundente: ¿Engorda el alcohol? Sí, engorda. Y bastante. Las bebidas alcohólicas tienen un índice calórico muy elevado, por lo que una ingesta importante sin su consiguiente gasto energético implica que nuestro cuerpo almacene todas esas calorías.

Una noche de copas puede ser catastrófica para toda una semana de dieta: ni los más entregados bailarines pueden quemar suela lo suficiente como para desembarazarse de las calorías que unas cuantas series de brindis y cócteles les hayan hecho ingerir.

Los licores dulces son las bebidas alcohólicas con mayor índice calórico

Por supuesto, hay niveles. En el más alto de todos se encuentran los licores dulces: bebidas como Peché o el Licor 43 tienen altas graduaciones y azúcares, lo que las convierte en una auténtica bomba con niveles calóricos cercanos a una hamburguesa con patatas. Por debajo están los destilados oscuros como el ron o el whisky, también con muchas calorías por mililitro, y un escalón por debajo están las bebidas blancas, como la ginebra o el vodka. En otro peldaño, pero sin librarse de contener calorías vacías, se encuentran el vino, la cerveza o el vermut, y ni siquiera el café se libra de un pequeño aporte al cuerpo.

El alcohol aporta una gran cantidad de las conocidas como calorías vacías: son aquellas presentes en alimentos (o bebidas) con elevados índices calóricos pero escasos nutrientes necesarios para el organismo, lo que las convierte en las más difíciles de eliminar. Los snacks de bolsa, zumos industriales o bollería son otro ejemplo, pero un combinado que incluya un licor de alta graduación y un refresco azucarado no tiene nada que envidiarle calóricamente a un atracón de dulces o patatas fritas.

Cualquier nutricionista o entrenador personal se echará las manos a la cabeza ante una persona con una alimentación equilibrada y una buena rutina deportiva que, al llegar los fines de semana, no controle las copas, vinos o cervezas que pueda llegar a tomarse. Es la forma perfecta de tirar por la borda en poco tiempo el trabajo y la constancia de entre semana con apenas unos tragos.

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