Si no elegimos bien los ingredientes, una ensalada engorda tanto como la más grasienta de las comidas.

Una ensalada engorda más que una pizza si descuidas los ingredientes

Lee este articulo en 3 minuto(s) o menos

Descuidar los ingrediente de una ensalada es contraproducente

Parece que nochevieja fue ayer pero ya está más lejos que febrero. Los buenos propósitos no pueden esperar más para convertirse en realidad, y lo que antes de Navidades eran elaboradísimos planes de dieta y ejercicio ahora se convierten de nuevo en una improvisación en busca de lo desconocido. Lo más socorrido es recurrir a las ensaladas, pero más de uno se confía y piensa que, con un poco de lechuga en el plato, todo vale. No es así. Una ensalada engorda todo lo que quien la prepara quiera, por lo que hay ciertas normas básicas que debemos cumplir si no queremos que sea peor que comer en el fast food más cercano.

A todos nos ha pasado. Un amigo, amiga, conocido, prima o vecino que pide en un restaurante una ensalada porque “está a dieta”. Bacon, salsa césar, cebolla frita, tacos de queso de cabra, miel y mostaza… En su cabeza, toda una lista de ingredientes que cualquier endocrino desaconsejaría por completo pasan a convertirse en recursos para una sanísima dieta con el único requisito de ir acompañados por un poco de lechuga iceberg o unas hojas de acelga. Y nada más lejos de la realidad.

 

Una bomba calórica llena de grasas saturadas

 

Elegir mal los condimentos de la ensalada puede convertirla en una bomba calórica, con grasas saturadas y alimentos procesados. Aunque conviene no generalizar, habitualmente las ensaladas que sirven en restaurantes son poco recomendables para dietas. Sus ingredientes y, sobre todo, sus salsas, hacen de ellas un plato realmente sabroso, pero fuera del alcance calórico de los límites de cualquier régimen de adelgazamiento.

Hay multitud de alimentos que podemos añadir para dar sabor sin necesidad de convertir nuestras ensaladas en platos poco recomendables para cuidarse. Pimientos, frutos secos, atún, cebolla, aguacate, pasas, manzana, picatostes tostados, tomates cherry, huevo duro, olivas, apio, rábano o maíz, entre otros muchos, pueden aportar color, sabor y textura a la ensaladera sin que por ello deje de ser un plato adecuado para nuestro régimen. Y, si te apetecen unos dados de bacon, una rica salsa o cualquier otro ingrediente por el estilo, simplemente asúmelo: tu ensalada engorda.

Leave a Comment