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Las Navidades no pasan en vano y la economía de buena parte de la población se resiente tras las fiestas. Los excesos también son monetarios, con muchos regalos, restaurantes, celebraciones y caprichos fuera de lo común. La temida cuesta de enero puede compensarse con unos cuantos sacrificios, pero la comida sana y sabrosa es innegociable. Aun así, es posible optar por ingredientes low cost y recetas baratas para ahorrar algo de dinero en cada compra sin que por ello lo importante se resienta.

Recetas económicas y saludables para superar los excesos navideños

Pollo relleno: con unas pechugas de pollo abiertas en dos, ponemos por dentro pimientos asados, un poco de cebolla pochada y un toque de queso rallado para dar textura. Diez minutos de horno a 180 grados bastarán para que queden perfectas y jugosas además de nutritivas, deliciosas y, por si fuera poco, baratas. Consejos: cubrir las pechugas con papel de aluminio para evitar que se quemen, y fijar el relleno con palillos.

Pasta al pesto rojo: preparamos la salsa con aceite de oliva, albahaca (si puede ser fresca, mejor), ajo, piñones, queso parmesano en polvo y tomate triturado. La pasamos por la batidora hasta obtener la textura deseada y añadimos a la pasta hervida que queramos. Un acompañamiento fresco y rico para la pasta (si es seca, como tallarines o spaghetti, mejor), fácilmente localizable en cualquier verdulería o supermercado y con ingredientes naturales. Consejo: por delicioso que resulte, no conviene abusar de este plato (aunque es una de las mejores recetas baratas posible), pues el queso parmesano y el abundante aceite de oliva necesario para la salsa hacen que sea altamente calórico.

Alimentos clásicos que se pueden convertir en auténticos manjares

Patatas asadas: es tan clásico que prácticamente huelga decirlo, pero nunca está de más recordarlo. Las patatas son un alimento saciante, equilibrado, rico en hidratos de absorción lenta, toda una bomba de potasio y fibra y útil para aumentar las defensas. Además, por unos pocos euros podemos llevarnos a casa varios kilos. Pueden prepararse de forma muy sencilla en el horno, con su propia piel (bien limpia, siempre) y un chorro de aceite de oliva por encima. Consejo: para que quede bien cocinada por dentro, pueden hacerse unas rayas con un cuchillo sobre la parte interior de la patata. El pimentón puede ser un gran acompañante.

Ensalada griega: fresca, natural y deliciosa. Trocea (bien lavado previamente) lechuga, tomate, cebolla dulce, pimiento verde, pepino, olivas negras y queso feta y colócalo junto en una ensaladera. En un vaso o cuenco, pon un yogur natural. Añádele un chorro de limón, orégano, pimienta negra, aceite de oliva y sal: voilà, ya tienes la salsa griega para añadir a tu ensalada. Ingredientes baratos y, además, preparación rápida y sencilla. Consejo: la salsa de yogur puede quedar todavía más sabrosa con un poco de ajo y unas hojas de hierbabuena. Una de las recetas baratas más socorridas, pese a ser un plato fresco en invierno.